Thursday, December 17, 2009

No de lagua











1. 
La garúa
rumia un cable negro.
 
Otras cosas rumia,
desde luego
.
Por ejemplo:
cables grises,
un triciclo rojo
debajo de un árbol
sin hojas, otros
cables negros.

 
1.1.
Quédate,

posponlo todo,

no salgas
de tu casa.
Deja
en su colgadero
tu impermeable
. 
Posponlo todo, 
no salgas de tu casa.
Quédate

 
1.1.1.
Despacio
se cuecen las arvejas.

Corta, pues,
el pan,
y pon sobre la mesa
dos cucharas.

Thursday, October 8, 2009

Sobre el tener su blog abandonado

¿Qué decir? ¿Que ...? Tocan el timbre.

Tuesday, September 15, 2009

If you go to San Francisco


Llegamos a San Francisco dos veces. Bueno, cruzar el Golden Gate brumoso, de aceras concurridas, la primera vez, no fue lo que se dice una llegada, pues enseguida derivamos hacia el oeste de la Bahía por la Carretera 1, rumbo al sur, a lo largo de la costa del Pacífico. Nos dirigíamos entonces a la agreste San Simeón. La Carretera 1 es a largos trechos arriscada, e invita a la demora. Sin prisa atravesamos la ancha y laboriosa llanura del valle de Salinas, calcando la costa de la península de Monterrey y del Big Sur, subiendo y bajando como un vagón por los raíles de una montaña rusa. A San Simeón llegamos con las últimas luces del crepúsculo veraniego.

Días antes, más al norte, habíamos rodado por la misma carretera, camino a Santa Rosa desde Leggett, entre la espesura de un monte de árboles enormes, donde la luz del día se resume en haces y moteados relumbres, hasta poco más allá de Mendocino. Nos detuvimos entretanto

  • cerca de un despeñadero desde el cual divisamos, en un farallón, cientos de puntitos que los binoculares declararon ser leones marinos y cormoranes; 
  • en Port Bragg, a la hora del almuerzo y del café de sobremesa; 
  • en Point Cabrillo, para caminar al faro;  
  • en Mendocino.

La segunda fue la verdadera llegada. Desde Sausalito, por agua, y, qué lastima, sin flores en el pelo. Como las empinadas colinas, son ciertas las cotorras y
the gentle people with flowers in their hair. 

Hasta la próxima, querida San Francisco.

Saturday, August 8, 2009

Lunch Poems: Robert Hass

Friday, August 7, 2009

Piso 10

Amarillo y escaleras

Rojo y escaleras

Thursday, July 30, 2009

Tarde de canícula









Monday, July 27, 2009

Cranes and Other Things







Friday, July 24, 2009

De sobremesa

Anoche salimos a caminar por el lago antes de sentarnos a ver Sombras del paraíso, de Aki Kaurismäki. Empezaban los mapaches del vecindario sus andanzas crepusculares, en pos de los cubos de basura desguarecidos en los callejones. Hay una caseta telefónica a la puerta del dique industrial detrás de la fundación de los señores Gates. Sobre el cristal de esa caseta se dibujaba la miríada de líneas frenéticas de una pedrada, revolviéndose en torno al hueco que dejó la piedra. Cruzamos el puente para peatones junto al lago, cerca de los hidroaviones, la marina y el Fred Hutchinson. Dejamos atrás a un matrimonio proletario, que pescaba. Sus aparejos y la desvencijada pesca que transparentaba una bolsa de nailon reposaban inertes contra la baranda del puente.

De pronto, delante de nosotros, una estela, que seguimos. ¡Un cachorro de castor! Desde otro puente, en la marina, vimos a sus padres. Los tres castores de la familia nadaban y comían los tallitos y las hojas de las hierbas que ralamente crecen entre las rocas de lo que alguna vez fue orilla. Y algas también comían. Qué hermosos son los castores.

Más tarde acompañamos a Melartin a un puerto de Helsinki a despedir a Ilona y a Nikander, que se iban.